El Gobierno de Francia ha marcado una postura matizada frente a la reciente intervención militar de Estados Unidos en Venezuela. Durante la reunión del Consejo de Ministros de este lunes 5 de enero, el presidente Emmanuel Macron manifestó que, si bien considera la salida de Nicolás Maduro como una “buena noticia”, el método empleado por la administración de Donald Trump no cuenta con el apoyo ni la aprobación de París. Según la portavoz del Elíseo, Maud Bregeon, Francia sostiene que cualquier cambio de régimen debe alinearse con los principios del derecho internacional y la libertad de los pueblos.
Macron, quien ha enfrentado críticas internas por su reacción inicial al operativo, reafirmó su postura calificando a Maduro como un “dictador” que confiscó la libertad de su nación y “robó” los comicios de 2024. No obstante, la diplomacia francesa enfatiza que la soberanía popular expresada en las urnas debe ser el eje rector de cualquier proceso político venidero. En este sentido, el mandatario galo señaló que el ganador legítimo de las elecciones presidenciales de 2024, en clara alusión a Edmundo González Urrutia, debe desempeñar un papel central en la transición hacia la democracia.
La posición francesa busca equilibrar la condena al autoritarismo del chavismo con la defensa de la autonomía regional y el rechazo a intervenciones unilaterales que contravengan los tratados internacionales. Macron aseguró que Francia continuará trabajando de manera estrecha con los países de la región para garantizar que el proceso de cambio en Venezuela sea lo más estable posible y respetuoso con la voluntad de los ciudadanos expresada el año pasado.








