El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ordenó este 3 de marzo de 2026 el despliegue del portaaviones de propulsión nuclear Charles de Gaulle hacia el Mediterráneo oriental. La medida responde al cierre del estrecho de Ormuz, una vía estratégica por donde circula el 20 % del crudo mundial, tras la intensificación del conflicto bélico en Irán. El mandatario francés justificó esta acción militar como una medida indispensable para proteger la economía europea y asegurar la libertad de navegación frente a la inestabilidad en la región. El buque insignia de la Marina francesa liderará un dispositivo de disuasión que busca evitar el bloqueo de rutas comerciales críticas y garantizar la protección de los nacionales franceses desplegados en la zona.
Además del portaaviones, el Elíseo ha reforzado la seguridad en sus bases militares regionales y ha desplegado la fragata Languedoc en coordinación con aliados como Grecia y el Reino Unido. Macron señaló directamente a la República Islámica como el principal responsable de la crisis actual debido a su programa nuclear y al apoyo a grupos armados. Mientras se ejecutan planes de repatriación para ciudadanos franceses vulnerables, París insiste en la necesidad de construir una coalición internacional para estabilizar el tráfico marítimo. Aunque Francia respalda la seguridad regional, también ha abogado junto a Alemania por un cese de las hostilidades y el retorno a las negociaciones diplomáticas para frenar la escalada bélica.








