El gobierno de Francia ha iniciado un procedimiento legislativo urgente para restringir el acceso a las plataformas digitales a menores de quince años antes del inicio del próximo ciclo escolar. Esta medida responde a informes oficiales que vinculan el uso excesivo de dispositivos móviles con problemas de autoestima y exposición a contenidos de alto riesgo. Según datos de los organismos de salud franceses, el noventa por ciento de los adolescentes utiliza teléfonos inteligentes a diario, dedicando gran parte de su tiempo a redes sociales que operan bajo algoritmos extranjeros.
Emmanuel Macron enfatizó que la integridad emocional de los menores no debe estar sujeta a la manipulación de empresas tecnológicas estadounidenses o chinas. La iniciativa también contempla la prohibición total de los teléfonos celulares en las escuelas secundarias de todo el país. Francia se suma así a la tendencia global de regulaciones estrictas para proteger la salud mental infantil, siguiendo ejemplos recientes como el de Australia, donde ya se han clausurado millones de perfiles pertenecientes a niños.








