Guayaquil atraviesa una jornada de severas complicaciones climáticas debido a las lluvias persistentes que se mantienen en diversos sectores de la ciudad, tras una madrugada marcada por una intensa tormenta eléctrica. El fenómeno, que comenzó durante la noche del viernes y se extendió hasta las primeras horas de este sábado, generó alarma en la población debido a la frecuencia de los rayos y la fuerza de las ráfagas de viento. Según los reportes preliminares, varias avenidas principales del norte y sur de la ciudad presentan acumulaciones de agua que dificultan el tránsito vehicular, mientras que en zonas residenciales se han registrado cortes intermitentes en el suministro de energía eléctrica provocados por las descargas atmosféricas.
El sistema de vigilancia del ECU-911 y los organismos de socorro han monitoreado el nivel de los cauces y el estado de las alcantarillas, las cuales se han visto sobrepasadas en puntos críticos como la ciudadela Alborada y el sector de Urdesa. Equipos de la concesionaria de agua potable y personal municipal se encuentran desplegados para atender las emergencias derivadas de la caída de árboles y el estancamiento de agua en pasos a desnivel. Las autoridades recomiendan a los conductores extremar las precauciones ante la calzada mojada y la visibilidad reducida, mientras el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología advierte que las condiciones de inestabilidad podrían mantenerse durante el resto del fin de semana en el Litoral.









