El Ejército Ecuatoriano ejecutó una ofensiva estratégica en la Amazonía que resultó en la captura de tres personas vinculadas a la explotación minera no autorizada. Esta intervención en Alto Punino tiene una relevancia especial para las fuerzas del orden, dado que en mayo del año anterior 11 militares fueron asesinados en esta misma zona por presuntos miembros de grupos irregulares. Durante el operativo, las unidades militares neutralizaron equipos pesados y desarticularon campamentos improvisados, como parte de una campaña sostenida para golpear las finanzas de las organizaciones del crimen organizado que operan en la región.
Estas acciones se suman a otros despliegues recientes en áreas protegidas como el Parque Nacional Podocarpus, donde el uso de artillería y patrullajes terrestres ha permitido la recuperación de cerca de 130 hectáreas de terreno afectado. Según el balance oficial, la ofensiva contra la minería ilegal a nivel regional ha logrado impactar 129 campamentos, generando una afectación económica a las estructuras criminales superior a los 3 millones de dólares. Las autoridades confirmaron que los controles militares se mantendrán de forma indefinida en los puntos críticos para evitar la reactivación de estas bocaminas.








