La compañía estadounidense General Motors anunció una inversión de mil millones de dólares destinada a sus operaciones de manufactura en México durante los próximos dos años. Este movimiento estratégico busca consolidar la presencia de la firma en el mercado local tras un cierre de gestión sólido en 2025, donde alcanzó una participación del 12.2 % en la industria nacional. Paco Garza, director general de la filial mexicana, subrayó que este capital refuerza el compromiso de largo plazo con el país y se alinea con las iniciativas gubernamentales para potenciar el consumo doméstico. El anuncio disipa la incertidumbre generada meses atrás sobre posibles recortes operativos o traslados de producción hacia territorio estadounidense.

Durante el último ciclo anual, la automotriz comercializó cerca de doscientas mil unidades, destacando un crecimiento exponencial en el segmento de lujo con marcas como Cadillac y Buick. Según los reportes financieros, la empresa lidera categorías clave como las camionetas familiares grandes y las pickups compactas, logrando cifras históricas en diversos canales de venta. Aunque los detalles específicos de los proyectos industriales se revelarán en etapas posteriores, la dirección confirmó que la estrategia se centrará en la innovación tecnológica y la sostenibilidad. Esta inyección de recursos financieros asegura la estabilidad de las plantas de ensamble mexicanas frente a los cambios previstos en la dinámica comercial de la región para 2027.








