Este lunes 2 de marzo de 2026, mientras un tribunal de la Unidad Anticorrupción resuelve el futuro legal del alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, y sus hermanos, su madre, Gioconda Henriques, hizo pública una postura cargada de emotividad y firmeza. En sus declaraciones, Henriques enfatizó que sus hijos no enfrentan la justicia por delitos comunes, sino por razones que ella define como políticas. “No están detenidos por ladrones ni criminales, sino porque se atrevieron a incomodar”, sentenció, marcando una clara distancia entre el proceso judicial y la honorabilidad de su familia.
Los puntos clave de su postura
Henriques fue enfática al señalar que, si bien respeta la institucionalidad, considera desproporcionada la medida cautelar que pesa sobre sus tres hijos en el marco del caso Goleada:
- Defensa del debido proceso: Aseguró que no se opone a la investigación, pero sostiene que sus hijos cuentan con el derecho de defenderse en libertad.
- Impacto familiar: Describió la situación como una etapa para la que “nada la preparó”, lamentando el efecto que la detención simultánea ha tenido sobre sus nietos.
- Rechazo al estigma: Cuestionó el uso de la prisión preventiva como una sentencia anticipada, calificándola como un estigma que afecta la imagen de los procesados antes de una resolución definitiva.
La madre de los hermanos Álvarez cerró su intervención con una promesa de lucha constante, asegurando que continuará hablando públicamente por el bienestar de su descendencia. “La verdad, por más que la encierren, siempre encuentra la manera de salir”, concluyó. De la decisión que tome el tribunal este lunes dependerá si el alcalde de Guayaquil podrá enfrentar en libertad el inicio del juicio por el caso Triple A, relacionado con la distribución de combustibles, cuya etapa clave está prevista para este 7 de marzo.








