El presidente Daniel Noboa y el ministro de Infraestructura y Transporte, Roberto Luque, oficializaron un ambicioso plan de inversión de 48 millones de dólares destinado a transformar la infraestructura vial de la provincia de Loja. Durante una entrevista con LDM, Luque detalló que la primera fase contará con 18 millones de dólares para la ejecución de cinco proyectos prioritarios: las rutas Loja-Oña, Loja-Catamayo, Macará-El Empalme, San Pedro-Velacruz y los estudios técnicos para un nuevo paso lateral en la capital lojana. Esta iniciativa busca revertir lo que el Gobierno califica como un “abandono histórico” de la vialidad en la región sur del país.
El titular de la cartera de Transporte precisó que en el tramo Loja-Oña se invertirán 4,5 millones de dólares, de los cuales 4,2 millones provienen de un convenio con Petroecuador. Asimismo, se destacó la intervención en el sector de Palo Alto, donde los trabajos se centrarán en desplazar la vía hacia el margen derecho mediante el corte de montaña para estabilizar la conectividad entre las ciudades de Cuenca y Loja. Luque criticó duramente la gestión anterior, señalando que al asumir el cargo encontraron estudios deficientes y maquinaria inadecuada, factores que han contribuido a los constantes deslizamientos y obstrucciones en las carreteras de la provincia.
Además de los fondos inmediatos, el Ministerio proyecta una segunda etapa de obras valorada en 30 millones de dólares adicionales a través de financiamiento con el Banco Mundial. Estos recursos se destinarán a tramos estratégicos como Zamora-Loja, Velacruz-Chaguarpamba-Río Pindo y la vía Loja-Malacatos-Vilcabamba, entre otros. Con este despliegue, el Ejecutivo pretende que entre 2026 y 2027 se consoliden las obras que permitan garantizar una red vial estable y segura para el desarrollo productivo de Loja.








