El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, confirmó este martes 20 de enero de 2026 la entrega de treinta y siete prisioneros a las autoridades de Estados Unidos. La operación, que representa el tercer movimiento de este tipo en la actual gestión mexicana, coincide estratégicamente con el primer año del segundo mandato de Donald Trump. El traslado se efectuó mediante un despliegue de siete aeronaves de las Fuerzas Armadas que partieron desde los aeropuertos internacionales de Toluca y Felipe Ángeles. Según fuentes oficiales, el proceso se concretó bajo el compromiso del Departamento de Justicia estadounidense de no solicitar la pena de muerte para los individuos entregados, quienes enfrentarán procesos judiciales en ciudades como Washington, Houston, Nueva York y San Diego.
Con este nuevo grupo, el número total de detenidos enviados a territorio estadounidense durante el presente periodo gubernamental asciende a noventa y dos personas. Aunque la identidad de los treinta y siete sujetos no ha sido revelada de manera oficial, el operativo se suma a una lista que ya incluye a figuras de alto perfil criminal como Rafael Caro Quintero y Vicente Carrillo Fuentes. La entrega ocurre en un contexto de alta presión política marcada por las políticas arancelarias de la Casa Blanca, lo que ha llevado a analistas a interpretar estos envíos como una herramienta de distensión diplomática. Las autoridades mexicanas mantienen un hermetismo sobre los perfiles específicos de este último grupo, mientras las fuerzas de seguridad continúan reforzando la vigilancia en las terminales aéreas involucradas en la operación.








