El Gobierno Nacional planea la construcción de un nuevo centro penitenciario de gran escala con capacidad para albergar a 15.120 personas, un proyecto que se estima concluir en un plazo de entre 15 y 18 meses. Según detalló el ministro del Interior, John Reimberg, la obra se levantará sobre un terreno de aproximadamente 100.000 metros cuadrados y contará con pabellones especializados, áreas médicas completas y sistemas de seguridad avanzados. El objetivo central de esta infraestructura es evitar los traslados constantes de reos a casas de salud externas y garantizar la incomunicación total de los cabecillas de estructuras delictivas, replicando el modelo de máxima seguridad aplicado en la cárcel El Encuentro.
Reimberg enfatizó la urgencia de contar con esta nueva edificación para avanzar en la estrategia de seguridad estatal, destacando que el endurecimiento del régimen penitenciario es una prioridad. En este sentido, el ministro señaló que se han realizado traslados estratégicos a escala nacional para mezclar a integrantes de diferentes organizaciones y así debilitar el control que ciertos grupos mantenían sobre cárceles específicas. Con esta nueva lógica de administración, el Gobierno busca revertir años de dominio criminal dentro de los centros de privación de libertad, asegurando que las personas privadas de la libertad cumplan sus sentencias bajo un estricto control estatal y sin los privilegios detectados en administraciones anteriores.








