Los habitantes de Guayaquil enfrentan un inicio de año marcado por una intensa ola de calor que ha alterado la dinámica urbana. En las calles del centro y zonas comerciales, el uso de sombrillas, gafas y protectores solares se ha vuelto indispensable para mitigar el impacto de las altas temperaturas, que se sienten con mayor rigor entre las 11:00 y las 16:00. Ciudadanos reportan que los sistemas de climatización y ventilación no resultan suficientes para enfriar oficinas y hogares, mientras que en redes sociales la queja por la falta de circulación de aire es constante.
Según el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi), la temperatura máxima en lo que va de enero de 2026 se ha situado más de dos grados por encima del promedio normal. Los registros de los días 2 y 3 de enero detallan que en la estación COE-Montebello se alcanzó un pico de 35,1 grados, mientras que en la zona del aeropuerto el termómetro superó los 34 grados. Los expertos explican que este fenómeno se debe al ingreso de masas de aire seco provenientes del Pacífico, lo que reduce la humedad, despeja la nubosidad y permite que la radiación solar impacte con mayor fuerza sobre el continente.
Para los días 6 y 7 de enero, el pronóstico indica que las temperaturas oscilarán entre los 31 y 33 grados con niveles de radiación “muy altos”. Aunque los valores actuales son extremos, el Inamhi aclaró que aún no se ha superado el récord histórico para el mes de enero, establecido en 36,6 grados en el año 1990. Ante esta situación, las autoridades recomiendan a la ciudadanía evitar la exposición prolongada al sol, mantenerse hidratados y utilizar ropa de colores claros para reducir la absorción de calor.








