El presidente de Colombia, Gustavo Petro, anunció una serie de medidas de emergencia en respuesta a la escalada bélica registrada en Caracas, al tiempo que expresó su solidaridad con la nación vecina bajo la consigna de que el legado de Bolívar proteja a la población. El ejecutivo colombiano dispuso el fortalecimiento de la vigilancia en los pasos fronterizos y la activación de protocolos de contingencia ante un posible incremento del flujo migratorio derivado de la crisis militar. Petro manifestó que su gobierno no permanecerá indiferente ante el sufrimiento civil y buscará canales diplomáticos internacionales para detener lo que calificó como una agresión injustificada que desestabiliza la región entera.

Dentro de las acciones inmediatas, se instruyó a la Cancillería y a los organismos de socorro para preparar centros de asistencia humanitaria en los departamentos fronterizos, garantizando atención médica y refugio a quienes huyan del conflicto. El mandatario también hizo un llamado a los líderes del continente para evitar una catástrofe mayor y reafirmó que la paz de Colombia está intrínsecamente ligada a la estabilidad de Venezuela. Mientras las tropas colombianas mantienen una posición de alerta defensiva en la línea limítrofe, Petro insistió en que la salida a la crisis debe ser política, rechazando cualquier intervención armada que ponga en riesgo la vida de millones de ciudadanos venezolanos en las principales ciudades.








