El presidente de Colombia, Gustavo Petro, dispuso que la embajadora María Antonia Velasco abandone Quito y regrese a Bogotá tras la decisión del Gobierno ecuatoriano de elevar los aranceles a las importaciones colombianas al 100 %. Esta medida, anunciada por la administración de Daniel Noboa, entrará en vigor el 1 de mayo y responde, según Ecuador, a la falta de cooperación de su vecino en la vigilancia de la frontera común. En respuesta, Petro convocó al próximo consejo de ministros en un punto fronterizo, elevando el tono de una disputa que ha paralizado las mesas de diálogo técnico.
El conflicto ha escalado con declaraciones directas entre ambos mandatarios. Noboa justificó las restricciones comerciales alegando la necesidad de acciones soberanas contra el crimen organizado, mientras que Petro exigió respeto por las víctimas colombianas de la lucha contra el narcotráfico. A esta tensión económica se suma el roce diplomático por el caso de Jorge Glas, calificado por Petro como “preso político”, y el reciente incidente de un artefacto militar ecuatoriano que terminó en suelo colombiano. Pese a la crisis, el Ministerio de Producción de Ecuador destacó que la estrategia arancelaria ha generado un superávit comercial inédito en 25 años.








