Un macabro hallazgo se registró en la cooperativa 1 de Mayo, situada en el Guasmo Norte de Guayaquil, donde residentes locales alertaron a las autoridades sobre la presencia de bultos sospechosos en una vereda. Al arribar las unidades de Criminalística y Dinased, se confirmó que los restos correspondían a un hombre de aproximadamente 34 años, cuyo cuerpo fue dividido en diez partes y distribuido en tres fundas de basura cubiertas por una sábana. Durante el procedimiento policial, un ciudadano presente en la escena afirmó reconocer a la víctima como un comerciante de nacionalidad venezolana que se dedicaba a la venta de jugos en el sector de La Floresta, aunque la identidad oficial aún debe ser ratificada mediante pericias forenses.
De acuerdo con el informe preliminar de los agentes que custodiaron la escena, los restos incluían el tórax, la cabeza y las extremidades seccionadas. Las investigaciones iniciales revelaron que el fallecido presentaba tatuajes relacionados con el grupo delictivo Los Lagartos, organización que mantiene influencia en el sur de la urbe, por lo que la Policía Nacional indaga si el crimen responde a un ajuste de cuentas vinculado a esta estructura. Este hecho se suma a la preocupante estadística de la Zona 8, que abarca Guayaquil, Durán y Samborondón, donde se contabilizan 406 muertes violentas en lo que va del 2026, evidenciando un incremento sostenido de la criminalidad en comparación con el año anterior.








