Pacientes y personal médico comenzaron a utilizar esta semana las nuevas áreas de emergencia del Hospital Luis Vernaza, tras un proceso de remodelación integral de su infraestructura. La obra, gestionada por la Junta de Beneficencia de Guayaquil, incluye la implementación de nuevos circuitos de atención, consultorios ambulatorios, salas de shock para casos críticos y un espacio de maternidad equipado con monitoreo clínico y ecografía. Con una demanda que oscila entre 11000 y 12000 pacientes mensuales, la reorganización busca optimizar el flujo de atención, separando los casos ambulatorios de aquellos que requieren hospitalización inmediata.
El director de la Junta de Beneficencia, Juan Xavier Cordovez, explicó que esta modernización forma parte de un plan ejecutado por etapas desde 2023, con una inversión aproximada de 8 millones de dólares provenientes de recursos propios. Además de las mejoras en emergencia, el hospital ha incorporado tecnología avanzada como monitores multiparamétricos y equipos para cirugía mínimamente invasiva. Se espera que la regeneración total del establecimiento, ubicado en el centro de la ciudad, concluya a finales de mayo, una vez que se habiliten las últimas salas pendientes y se reciba el equipamiento adicional programado.
Este proceso de actualización no solo mejora la capacidad de respuesta ante urgencias, sino que fortalece la oferta de las 36 especialidades que brinda la institución. Según las autoridades del hospital, la alta afluencia de pacientes podría derivar en ajustes futuros en la nómina para mantener los estándares internacionales de calidad. Actualmente, el centro también destaca por su labor social, realizando alrededor de 15000 procedimientos oftalmológicos gratuitos al año, consolidándose como un referente de salud en la región.








