La organización Human Rights Watch (HRW) presentó un informe exhaustivo en Washington que detalla la crítica situación en Cuba, donde la represión estatal se ha intensificado ante el estallido de protestas sociales. Según el documento, el régimen de Miguel Díaz-Canel continúa persiguiendo a activistas, periodistas y ciudadanos que se manifiestan contra los prolongados apagones y la falta de libertades políticas. La crisis económica se ha agudizado tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela, lo que cortó el flujo de petróleo subsidiado hacia la isla, dejando a la economía cubana en un estado de parálisis casi total y provocando que el 10% de su población haya huido en los últimos años.

El dossier revela que, solo en el primer semestre de 2025, se documentaron al menos doscientas tres detenciones arbitrarias en operaciones de vigilancia estatal. Además, organizaciones como Prisoners Defenders reportan cerca de setecientos presos políticos en cárceles cubanas, donde las condiciones de hacinamiento y la falta de atención médica son la norma. La censura también ha escalado mediante el monopolio de telecomunicaciones ETECSA, que aumentó los costos de internet para limitar la difusión de las protestas. Ante este escenario, HRW advierte que la ausencia de un sistema judicial independiente deja a los críticos en una situación de total vulnerabilidad frente al aparato militar del gobierno.








