El septuagésimo sexto congreso de la FIFA, celebrado en Vancouver, finalizó sin emitir un veredicto definitivo sobre la sanción que pesa sobre Moisés Caicedo. Esta omisión prolonga la inquietud en el cuerpo técnico de la selección ecuatoriana, que confiaba en una resolución inmediata para asegurar la presencia de su mediocampista estelar en el inicio de la cita mundialista de 2026. El futbolista acarrea una suspensión tras ser expulsado en el último encuentro de las eliminatorias frente a Argentina, lo que, según el reglamento vigente, le impediría participar en el enfrentamiento inaugural contra el combinado de Costa de Marfil el próximo 14 de junio.
La Federación Ecuatoriana de Fútbol, con el respaldo de otras asociaciones que enfrentan situaciones análogas, ha gestionado una propuesta formal para que las sanciones acumuladas durante el proceso clasificatorio queden sin efecto al inicio del torneo. Aunque la presencia de Gianni Infantino en reuniones previas en la región generó optimismo, la determinación final se ha trasladado a una sesión técnica que tendrá lugar en Miami el 10 de mayo. De no prosperar la amnistía, el debut del jugador del Chelsea se postergaría hasta el segundo encuentro del grupo E ante Curazao, alterando la planificación estratégica del equipo nacional para la fase de grupos.








