Indonesia se convirtió en la primera nación asiática en vetar por completo el uso de elefantes para paseos turísticos tras la entrada en vigor de una normativa estricta. La medida busca erradicar prácticas denunciadas por organizaciones internacionales, donde los animales sufren encadenamientos y agresiones físicas para asegurar su obediencia. La Agencia de Recursos Naturales confirmó que el cumplimiento de la ley es obligatorio en todos los establecimientos registrados, tras emitir advertencias directas contra centros privados que intentaron evadir la restricción en la zona de Bali.
La organización PETA celebró esta resolución histórica y exhortó a países vecinos como Tailandia e India a adoptar legislaciones similares para proteger a la especie. Actualmente, el elefante de Sumatra enfrenta un riesgo crítico de extinción debido a la deforestación y la caza furtiva. Con esta decisión, el Ministerio de Silvicultura prioriza el bienestar de los paquidermos y amenaza con revocar licencias a quienes persistan en explotar a estos animales con fines recreativos.








