Un reporte confidencial que circula en Washington documenta la existencia de una red de 91 buques, conocida como la flota fantasma, dedicada al transporte de hidrocarburos iraníes hacia China. El informe detalla que estas embarcaciones operan con sistemas de identificación apagados y realizan maniobras coordinadas con cargueros de gestión china para evadir la supervisión internacional. A pesar del bloqueo naval decretado por Estados Unidos este 13 de abril, el 97,6 % del petróleo de Irán en alta mar sigue destinado al gigante asiático, financiando así la operatividad de la República Islámica.

La investigación precisa que el uso de tácticas de “navegación oscura” en puertos estratégicos como la Isla de Kharg ha permitido a Irán mantener exportaciones diarias de dos millones de barriles. Mientras la Marina estadounidense restringe el acceso a terminales iraníes en el estrecho de Ormuz, el régimen de Teherán califica la medida de piratería y amenaza con represalias en todo el golfo Pérsico. La efectividad del bloqueo de Donald Trump enfrenta un desafío logístico ante los 157 millones de barriles almacenados en buques que buscan sortear la presión diplomática y económica de las potencias occidentales.








