La emergencia climática que vivió Guayaquil durante la madrugada y mañana de este miércoles 18 de febrero tuvo un factor determinante: la coincidencia de intensas precipitaciones con el aguaje más fuerte registrado en 2026. Según informó la concesionaria Interagua, la pleamar se registró a las 07:45 con una altura aproximada de 5 metros, lo que impidió el flujo natural de las aguas lluvias hacia el río. Los pluviómetros de la ciudad reportaron una acumulación de 34,72 mm de agua, volumen que, sumado al nivel de la marea, provocó anegamientos temporales en múltiples avenidas y barrios prioritarios.
Desde las primeras horas del día, equipos técnicos fueron desplegados para atender los puntos críticos y monitorear el comportamiento de los sumideros. La empresa explicó que, debido a la naturaleza del evento, la evacuación total del agua acumulada dependerá directamente del descenso de la marea en las próximas horas. Mientras tanto, Interagua mantiene activos sus protocolos de respuesta y un monitoreo permanente del clima para informar a la ciudadanía sobre la evolución de los anegamientos y garantizar la operatividad de la infraestructura sanitaria una vez que las condiciones naturales lo permitan.








