Una histórica nevada sorprendió este domingo a los residentes del Panhandle de Florida, cubriendo de blanco diversas ciudades de la región por segundo año consecutivo. El fenómeno meteorológico dejó acumulaciones de entre 2,5 y cinco centímetros de nieve en localidades como Laurel Hill, DeFuniak Springs y Crestview, transformando el paisaje tropical en un escenario invernal. Incluso las zonas costeras, como Navarre Beach, registraron la caída de copos sobre la arena y las palmeras, un evento extremadamente inusual que motivó el cierre preventivo de tramos en la interestatal I-10 debido a la presencia de hielo en la calzada.

El Departamento de Transporte de Florida activó maquinaria especializada desde la madrugada para esparcir sal y prevenir accidentes en más de quinientos puentes considerados críticos por las bajas temperaturas. Aunque Florida ha documentado eventos de nieve desde el siglo XIX, la frecuencia de estos dos últimos años resulta extraordinaria, especialmente tras el récord de 2025 en Pensacola. Los expertos atribuyen estas jornadas a desplazamientos de masas de aire polar que, combinadas con la humedad del Golfo de México, han generado estas capas de nieve persistentes que obligan a los ciudadanos del “Estado del Sol” a extremar precauciones.








