Las autoridades de Irán informaron este martes la incautación de cientos de terminales de internet satelital Starlink en un operativo de gran envergadura ejecutado a nivel nacional. Según el Ministerio de Inteligencia, los equipos de fabricación estadounidense fueron confiscados tras ser identificados como herramientas al servicio de potencias extranjeras. El gobierno de Teherán advirtió que la posesión de estos dispositivos constituye un delito grave que, bajo el actual estado de guerra, podría acarrear las penas más severas del código penal, incluyendo varios años de prisión para quienes sean detectados utilizando esta tecnología de conectividad.
Esta ofensiva contra las redes satelitales ocurre en un contexto de restricciones extremas al acceso a internet y telefonía, intensificadas desde el inicio de las hostilidades militares el pasado 28 de febrero. Reportes internacionales previos indicaban que Estados Unidos habría suministrado de forma clandestina aproximadamente 6,000 terminales tras las protestas registradas a inicios de año. Mientras el régimen iraní asegura que continuará con las investigaciones hasta erradicar por completo estos puntos de conexión, la medida profundiza el aislamiento digital de la población en medio de la escalada bélica que enfrenta la región.








