La televisión estatal de Irán mostró imágenes del Khorramshahr-4, un desarrollo que se posiciona como una de las armas más avanzadas de su arsenal militar. Según los reportes técnicos, este misil destaca por alcanzar velocidades de Mach 8 dentro de la atmósfera y hasta Mach 16 en el espacio, lo que equivale a casi 10000 kilómetros por hora. Esta rapidez extrema reduce drásticamente el margen de reacción de los sistemas de detección, permitiendo que un proyectil lanzado desde territorio iraní pueda impactar objetivos estratégicos en un tiempo estimado de 12 minutos.
Con un alcance cercano a los 2000 kilómetros y una capacidad de carga para ojivas de 1500 kilogramos, el Khorramshahr-4 refuerza la estrategia de disuasión de Teherán en un contexto de crecientes tensiones con Washington e Israel. La exhibición de este poderío tecnológico se produce en un escenario diplomático delicado, donde la velocidad del misil plantea un desafío directo a la efectividad de los sistemas antimisiles convencionales. Para los analistas, este avance no solo representa una evolución técnica, sino un factor que podría redefinir el equilibrio de fuerzas y la dinámica de confrontación en toda la región.








