El Ministerio de Infraestructuras de Italia, liderado por Matteo Salvini, calificó de “gravedad inaudita” una serie de ataques deliberados contra la red ferroviaria del norte del país. Los incidentes, registrados en las estaciones de Bologna y Pesaro, incluyeron el hallazgo de cables arrancados, un artefacto explosivo en las vías y un incendio en una cabina eléctrica. Estos actos de sabotaje, atribuidos presuntamente a grupos anarquistas, provocaron retrasos de hasta 150 minutos en trenes de alta velocidad y regionales, afectando el traslado de miles de viajeros en ciudades clave como Milán y Venecia.

Los ataques coincidieron con la jornada inaugural de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026, lo que ha llevado al Gobierno a comparar estos hechos con los atentados sufridos en París durante 2024. Mientras la policía investiga la autoría de los incidentes, las autoridades refuerzan la seguridad en las sedes olímpicas para garantizar el desarrollo de las competencias. El presidente Sergio Mattarella había inaugurado oficialmente la justa deportiva el viernes en una ceremonia histórica en San Siro, la cual ahora se ve empañada por este intento de desestabilización nacional.








