La situación de salud de Jair Bolsonaro se ha agravado en las últimas horas, obligando a su traslado a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de un hospital en la capital brasileña. Su esposa, Michelle Bolsonaro, informó que el exmandatario atraviesa uno de sus episodios más críticos debido a una gran acumulación de líquido en los pulmones, provocada por la broncoaspiración de fluidos estomacales. Según los reportes médicos, esta condición es de alta peligrosidad, ya que aumenta el riesgo de desarrollar una infección severa en el sistema respiratorio.
El senador Flávio Bolsonaro detalló que su padre ingresó al centro médico con fiebre alta, sudoración y una disminución preocupante en los niveles de saturación de oxígeno. Actualmente, el líder de la ultraderecha brasileña recibe tratamiento con antibióticos por vía intravenosa y cuenta con soporte clínico no invasivo para estabilizar su respiración. Los especialistas encargados de su atención indicaron que, debido a la gravedad del cuadro, no existe una previsión de alta para que el exjefe de Estado regrese a su celda en el Complejo Penitenciario de Papuda.
Esta nueva recaída está vinculada a las secuelas del atentado con cuchillo que sufrió en el abdomen durante la campaña electoral de 2018, un evento que ha derivado en múltiples hospitalizaciones y cirugías a lo largo de los últimos años. Mientras el equipo médico realiza estudios profundos para determinar el alcance de la lesión pulmonar, Bolsonaro permanece bajo estricta vigilancia, cumpliendo simultáneamente su condena de 27 años de prisión por intento de golpe de Estado.








