El Tribunal Penal Especializado para el Juzgamiento de Delitos de Corrupción y Crimen Organizado sufrió una nueva reconfiguración este 28 de febrero de 2026. El juez Víctor Darío Barahona aceptó las excusas formales presentadas por sus colegas Christian Fierro y Carlos Serrano, separándolos definitivamente del caso Triple A. Fierro basó su salida en un proceso administrativo sancionador impulsado por la Fiscalía, mientras que Serrano argumentó que sus declaraciones sobre la causa en la Asamblea Nacional, durante el juicio político a Mario Godoy, comprometieron su apariencia de imparcialidad. Barahona coincidió en que mantener a ambos magistrados vulneraría la garantía constitucional de imparcialidad objetiva necesaria para resolver la situación jurídica de los 22 procesados, entre ellos el alcalde de Guayaquil, Aquiles Alvarez.
Debido a estas separaciones, la Función Judicial deberá realizar un sorteo inmediato para designar a dos nuevos jueces que completen el tribunal junto a Barahona. Este ajuste administrativo ocurre en un momento crítico, ya que la audiencia de juzgamiento por el presunto delito de comercialización ilegal de combustibles está programada para el próximo sábado 7 de marzo. La salida de los magistrados se suma a la reciente destitución de la jueza Gabriela Lara, lo que ha generado una inestabilidad recurrente en el tribunal encargado de este proceso. A pesar de los cambios, los tiempos procesales se mantienen ajustados para garantizar que la etapa final del juicio inicie según lo previsto en el Complejo Judicial Norte de Quito.








