El proceso judicial contra Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, sumó un nuevo capítulo este miércoles 7 de enero de 2026, luego de que el juez federal Alvin Hellerstein autorizara formalmente que ambos reciban atención médica especializada. Durante la audiencia realizada en Manhattan, la defensa alegó que los acusados presentan problemas de salud derivados de las circunstancias de su detención. Cilia Flores compareció con una venda visible en la frente y mostró dificultades motrices severas, necesitando el apoyo de alguaciles para desplazarse, lo que motivó una solicitud urgente de radiografías ante la sospecha de fracturas costales y hematomas internos.
Según informes difundidos por la cadena CNN y citando a funcionarios de la administración de Donald Trump, las lesiones se habrían producido durante la incursión de la Fuerza Delta en el complejo presidencial en Caracas el pasado sábado. Los reportes señalan que, en un intento por evadir la captura, la pareja corrió hacia una puerta de acero de seguridad cuyo marco era inusualmente bajo, impactando sus cabezas contra la estructura. Tras el incidente, los operadores estadounidenses brindaron los primeros auxilios antes de proceder con el traslado extraditorio hacia los Estados Unidos bajo cargos de narcoterrorismo.
Actualmente, Maduro y Flores se encuentran recluidos en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn. Mientras Maduro ha mostrado dificultades para sentarse y levantarse en la sala del tribunal, Flores presenta un estado más delicado, tambaleándose durante la vista judicial. Ambos se han declarado “no culpables” de los cargos de narcotráfico que pesan en su contra. El juez Hellerstein ha ordenado que los servicios médicos del centro de detención realicen una evaluación completa, incluyendo tomografías y estudios de imagenología para determinar el alcance de los traumatismos craneales y torácicos reportados por la defensa.








