Kanye West, conocido legalmente como Ye, anunció la suspensión definitiva de su concierto programado para el 11 de junio en el Stade Vélodrome de Marsella. La decisión responde a la creciente presión del Gobierno francés, que estudiaba vías legales para prohibir la entrada del rapero al país debido a sus reiterados comentarios antisemitas y la promoción de simbología extremista. A través de sus redes sociales, el artista estadounidense manifestó que pospone el evento para evitar involucrar a sus seguidores en la controversia política, asumiendo la responsabilidad de sus actos mientras intenta retomar su carrera musical en 2026.
El anuncio de cancelación ocurre días después de que el ministro del Interior, Laurent Nuñez, y el alcalde de Marsella, Benoît Payan, expresaran su rechazo público a que la ciudad fuera utilizada como plataforma para discursos de odio. Este revés en Francia se suma a la reciente prohibición de ingreso impuesta por el Reino Unido, donde su participación en el Wireless Festival también fue vetada. Pese a que el intérprete se disculpó recientemente mediante un anuncio de prensa, su historial reciente de mensajes polémicos y la venta de mercancía con símbolos prohibidos continúan provocando el cierre de fronteras en los principales escenarios europeos.








