La princesa de Gales, Kate Middleton, reapareció este sábado en el Allianz Stadium de Twickenham para apoyar a Inglaterra en el partido del Guinness Six Nations 2026 contra Irlanda. Como patrona de la Rugby Football Union (RFU), asistió en solitario y protagonizó uno de sus looks más comentados: repitió un abrigo azul marino de Alexander McQueen y rompió la regla no escrita de no mezclar azul marino con negro.


Kate combinó el abrigo —de hombros estructurados, cintura entallada, cinturón con botones plateados y detalles en puños y bolsillos— con un jersey negro de cuello alto, una mezcla que genera debate eterno en moda: “o la amas o la odias”. Completó el estilismo con bufanda de la selección inglesa, pendientes largos de diamantes, maquillaje natural y ondas sueltas en el cabello.

El abrigo, una pieza favorita que ha lucido en 2016, Navidad 2023 y 2025, refuerza su apuesta por la sostenibilidad. Añadió un bolso negro Nano Montreal de DeMellier, marca ética fundada por la española Mireia Llusia-Lindh (con herencia aristocrática), que destina parte de sus ventas a vacunas y tratamientos infantiles.


Antes del pitido inicial, conversó con el jugador lesionado Fin Baxter y la presidenta de la RFU, Deborah Griffin, mostrando su compromiso con el rugby británico. Su aparición destaca elegancia minimalista, responsabilidad ambiental y un guiño a la moda europea responsable, consolidando su rol institucional y estilo icónico.








