Kendry Páez, la joven promesa ecuatoriana de River Plate, encendió las alarmas en el club millonario tras sufrir una lesión en el hombro izquierdo durante el partido perdido 1-0 ante Vélez Sarsfield por la sexta fecha del Torneo Apertura.
El volante, que había ingresado al segundo tiempo en reemplazo de Tomás Galván y mostraba un buen nivel –incluso generando peligro con un tiro al arco–, sufrió una dura caída a los 11 minutos del complemento al disputar un balón aéreo. Cayó mal apoyando todo el peso sobre el hombro izquierdo, lo que le provocó un fuerte dolor en la zona de la clavícula.
Pese a que intentó continuar e incluso pidió seguir jugando, el malestar fue insoportable y a los 24 minutos de haber ingresado (alrededor del minuto 70 del partido) solicitó el cambio. Abandonó el campo con evidentes gestos de dolor y fue visto luego con un cabestrillo inmovilizando el brazo.
El primer parte médico de River Plate indica que se trata de un esguince acromioclavicular izquierdo, una lesión en los ligamentos que conectan la clavícula con el omóplato. Aunque aún falta confirmar el grado exacto y el tiempo de recuperación, se estima que lo dejará fuera de las canchas por varias fechas, lo que genera preocupación en Marcelo Gallardo y en la Selección de Ecuador, ya que podría perderse los amistosos de marzo.
Páez, quien debutó recientemente con River tras su paso por Independiente del Valle, había ilusionado con su desequilibrio, pero ahora suma otro contratiempo en su adaptación al fútbol argentino. El club aguardará estudios complementarios para definir el alcance preciso de la baja.








