Aunque no desfiló por la alfombra roja oficial, Kylie Jenner logró convertirse en el tema de conversación principal de la 83ª edición de los Golden Globes. La menor del clan Kardashian-Jenner asistió a la gala para apoyar a su pareja, Timothée Chalamet —quien se llevó el premio a Mejor Actor por su papel en Marty Supreme—, y lo hizo con un estilismo que redefine el concepto de lujo en Hollywood.

Un vestido que es pura artesanía
Para la ocasión, Kylie eligió un diseño de Ashi Studio, creado por el diseñador saudí Mohammed Ashi. El vestido, una pieza de malla metálica dorada bordada a mano con lentejuelas antiguas, se ajustaba a su silueta de forma impecable. Los tirantes, decorados con cristales y cuentas, aportaban el toque final de sofisticación a un look que muchos críticos ya han catalogado como uno de los mejores de su historial en alfombras rojas.

El brillo de los 100 quilates
Lo que realmente elevó el conjunto a otro nivel fue la elección de su joyería. Kylie lució piezas personalizadas de la famosa joyera Lorraine Schwartz, sumando un total de más de 100 quilates en diamantes.
- Los aretes: Unas piezas tipo cluster de 75 quilates que capturaban todas las luces del recinto.
- Los anillos: Un set de anillos de diamantes que complementaban el resplandor de sus manos.

Detalles de estilo y romance
Para no restarle protagonismo al vestido y las joyas, la empresaria optó por un peinado pulido hacia atrás y un maquillaje en tonos tierra de su propia marca, Kylie Cosmetics. El calzado corrió a cargo de Christian Louboutin, y el toque vintage lo puso un clutch clásico de Gucci.

Más allá de la moda, la noche estuvo marcada por los gestos románticos entre ella y Chalamet. A pesar de que el actor de Dune posó solo ante los fotógrafos a su llegada, una vez dentro del Beverly Hilton, la pareja se mostró inseparable, compartiendo risas y celebrando el triunfo del actor, consolidándose como la “power couple” definitiva del 2026.










