Con la llegada de la segunda quincena de enero de 2026, la tradicional calle 6 de Marzo en el centro de Guayaquil ha transformado su oferta comercial. Tras dejar atrás la temporada de monigotes, los locales de confecciones exhiben ahora hileras de togas, birretes y estolas. La proximidad de las ceremonias de graduación, previstas mayoritariamente para febrero, ha movilizado a cientos de futuros bachilleres que buscan el atuendo ideal para cerrar su etapa escolar. Historias de superación, como las de Félix Benavides y David Parra, marcan esta temporada, donde la compra de una capa de 18 dólares simboliza el triunfo sobre obstáculos personales y académicos.
El mercado ofrece opciones para todos los presupuestos. Los comerciantes han mantenido una estabilidad en los precios, con incrementos mínimos de entre 0,50 y 1 dólar respecto al año anterior. Para los niños de preescolar, los conjuntos se encuentran desde los 4 dólares al por mayor, mientras que para los graduados de tercero de bachillerato, los valores dependen de la calidad de la tela y los bordados. Una tendencia marcada este año es la personalización de las estolas; los estudiantes prefieren adquirirlas por cuenta propia para incluir su nombre, el de la promoción y el del colegio, conservándolas como un recuerdo permanente del evento.
Para ahorrar, los vendedores sugieren realizar compras grupales a partir de las 6 unidades, lo que permite acceder a rebajas significativas. Aunque la demanda actual se mantiene moderada, con ventas de hasta 4 conjuntos diarios por local, se espera que para finales de enero el flujo de clientes se triplique. Los talleres de bordado ya trabajan a plena capacidad, especialmente con pedidos en colores amarillo y vino, los más solicitados por las instituciones educativas de la ciudad para este ciclo lectivo 2025-2026.








