La tripulación de la nave espacial Orión cumplió con éxito la tercera y última maniobra de corrección de retorno, un paso determinante para alinear el ángulo de entrada al planeta. Mediante la activación de los propulsores durante ocho segundos, la NASA ajustó la velocidad de la cápsula para asegurar su llegada al corredor de entrada sobre el océano Pacífico. Actualmente, el vehículo viaja a casi diez mil kilómetros por hora y se encuentra a una distancia aproximada de 78.500 kilómetros de la superficie terrestre. Este ajuste técnico es el último hito de gran relevancia antes de que los cuatro astronautas enfrenten la fricción atmosférica y el intenso calor del reingreso.
El centro de control en Houston informó que las condiciones meteorológicas en el área de rescate son óptimas, con vientos moderados y oleaje controlado. La jornada comenzó con la tradición musical de la agencia, despertando a los tripulantes con un tema del grupo Live antes de iniciar los preparativos para el descenso. Se espera que la maniobra de aterrizaje en el mar se produzca frente a las costas de San Diego, donde la Marina estadounidense liderará el operativo de recuperación. Este retorno pone fin a una travesía de diez días que marca el reinicio de la exploración tripulada en las proximidades del satélite natural terrestre.








