El gobierno de Donald Trump confirmó que se encuentra debatiendo una propuesta formal enviada por Irán para reabrir el estratégico estrecho de Ormuz y poner fin a las hostilidades actuales. Según la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, el equipo de seguridad nacional evalúa el ofrecimiento, aunque reiteró que la postura del mandatario es inamovible: cualquier acuerdo definitivo debe garantizar que Irán no desarrolle armas nucleares. La propuesta iraní busca separar el desbloqueo del paso marítimo de las negociaciones nucleares, sugiriendo que estas últimas se traten en una etapa futura, una condición que ya genera rechazo en sectores del gobierno estadounidense.
Mientras se desarrolla este acercamiento diplomático, la tensión militar no cede. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, justificó la continuidad de los ataques contra Hezbollah en Líbano, argumentando que sus drones y cohetes representan una amenaza persistente. Paralelamente, el canciller iraní Abbas Araghchi se reunió en Rusia con Vladimir Putin para buscar respaldo internacional, al tiempo que Pakistán habilitó nuevas rutas de tránsito para facilitar el ingreso de mercancías a Irán y mitigar el impacto del bloqueo naval. El estancamiento en las condiciones nucleares mantiene a los mercados en alerta, con el precio del petróleo al alza.








