La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, confirmó que el presidente Donald Trump no ha establecido una fecha límite para el alto el fuego con Irán, debido a la profunda división interna detectada entre los líderes de la República Islámica. Según la portavoz, el gobierno estadounidense espera una respuesta unificada de Teherán a las condiciones de paz propuestas por Washington. Mientras tanto, Trump se mostró satisfecho con la efectividad del bloqueo naval actual, asegurando que las cartas de la negociación están bajo su control y que Irán enfrenta el proceso diplomático desde una posición de debilidad estructural que favorece los intereses de Occidente.
Por su parte, el negociador iraní Mohammad Bagher Ghalibaf condicionó la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz al cese de lo que calificó como violaciones flagrantes al alto el fuego por parte de Estados Unidos e Israel. La tensión en la región se ha visto agravada por recientes ataques aéreos israelíes en el sur del Líbano, que dejaron un saldo de cuatro fallecidos, y la respuesta de Hezbollah mediante el uso de drones contra posiciones militares de Israel. Esta escalada de violencia en territorio libanés incrementa el riesgo de una ruptura definitiva del cese de hostilidades mediado inicialmente por la administración estadounidense, mientras el bloqueo marítimo continúa asfixiando la operatividad de los puertos iraníes.








