La Comisión Interamericana de Derechos Humanos instó al gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo a finalizar la persecución sistemática y liberar a las personas detenidas por razones ideológicas. El organismo autónomo calificó la situación en el país centroamericano como una de las crisis más severas de la región, destacando la consolidación de un sistema autoritario que utiliza el control y la vigilancia permanente. Según el reporte, las acciones represivas han cruzado las fronteras nacionales, afectando incluso a nicaragüenses en el exterior que expresan opiniones disidentes a través de plataformas digitales.
El mecanismo de seguimiento de la institución detectó que más de sesenta ciudadanos continúan privados de libertad bajo condiciones que vulneran sus garantías fundamentales. La entidad advirtió que las excarcelaciones recientes bajo el régimen de convivencia familiar no representan una restitución de derechos, pues los beneficiarios enfrentan restricciones de movilidad y prohibición de participar en actos públicos o religiosos. Ante este escenario, la organización internacional solicitó la intervención de la comunidad global para aplicar medidas diplomáticas que permitan restablecer el Estado de derecho y la democracia en la nación.








