La guerra naval entra en una nueva era este miércoles 21 de enero de 2026. El capitán Garrett Miller confirmó que la Marina de los Estados Unidos ha finalizado con éxito las pruebas de sus dos buques no tripulados de tamaño mediano (MDSUV): el Sea Hunter y el Seahawk. Ambos drones, desarrollados por la firma tecnológica Leidos, están listos para ser desplegados en misiones reales este mismo año. El anuncio destaca que una de estas unidades, presumiblemente el Seahawk, será integrada en el grupo de ataque de uno de los 11 portaaviones con los que cuenta el país, marcando la primera vez que un buque autónomo asume la protección directa de una joya de la corona naval.
El Sea Hunter, concebido originalmente en 2016 para el rastreo submarino, y el Seahawk, una versión optimizada entregada en 2021, tienen capacidades multifuncionales que van desde la inteligencia y vigilancia hasta la remoción de explosivos y ataques cinéticos. El objetivo de la Marina no es sustituir al personal militar, sino crear una fuerza híbrida donde los drones actúen como refuerzo y sensores avanzados para los barcos tripulados. Según el capitán Miller, la planificación estratégica apunta a tener más de 30 de estos vehículos de superficie para el año 2030, escalando la producción conforme se definan las misiones específicas en los próximos meses.








