Este miércoles 8 de abril, los cuatro astronautas de la misión Artemis II avanzan en su trayecto de retorno tras haber abandonado exitosamente la órbita lunar. Durante esta jornada, la tripulación se enfoca en evaluar protocolos de seguridad contra la radiación solar mediante la construcción de refugios improvisados con los suministros a bordo, una medida esencial para proteger a los astronautas en futuras misiones de larga duración. Asimismo, los pilotos ejecutan maniobras de control manual para verificar la precisión en la orientación de la cápsula, comparando distintos modos de navegación que serán vitales para la exploración del espacio profundo.
El regreso se produce después de que la NASA confirmara el éxito de la maniobra de corrección de trayectoria, la cual asegura que la nave ingrese a la atmósfera terrestre con el ángulo exacto. La agencia espacial prevé que el descenso se realice este viernes en aguas del océano Pacífico, cerca de las costas de San Diego, donde el buque USS John Murtha ya se prepara para el rescate. Los datos recopilados durante este viaje, que incluyó la observación directa de la cara oculta de la Luna, se consideran fundamentales para los planes de establecer una base sostenible en el satélite y las futuras expediciones tripuladas hacia Marte.








