La Revolución Ciudadana emitió un pronunciamiento oficial tras la decisión judicial que dictó prisión preventiva para el alcalde de Guayaquil, Aquiles Alvarez, en el marco del caso Goleada. El movimiento político sostuvo que la medida no es un hecho aislado, sino que forma parte de una estrategia sistemática para intimidar a líderes electos democráticamente y silenciar voces críticas al Gobierno nacional. Según la organización, este proceso judicial constituye una “cortina de humo” diseñada para desviar la atención pública de los problemas actuales del país y de supuestos actos de corrupción que involucran a la actual administración estatal, los cuales quedarían en la impunidad frente a la persecución.
La reacción del correísmo ocurre tras la audiencia de formulación de cargos donde el juez Jairo García acogió el pedido de la Fiscalía para procesar al burgomaestre, sus hermanos y otros siete funcionarios por presunta delincuencia organizada. La Revolución Ciudadana, que impulsó la candidatura de Alvarez mediante una alianza electoral, enfatizó que estas acciones judiciales buscan quebrar la moral de los oponentes políticos antes que buscar justicia real. Mientras tanto, figuras del partido como el alcalde de Quito han insistido en que el Estado de derecho debe prevalecer ante lo que consideran un uso desproporcionado de la fuerza y de los recursos legales para afectar la gestión municipal de Guayaquil.








