Laura Fernández Delgado ha hecho historia al convertirse en la segunda mujer en alcanzar la presidencia de Costa Rica, tras una victoria contundente en primera vuelta. Con una trayectoria forjada en la gestión pública y la academia, Fernández pasó de ser una figura técnica en los pasillos gubernamentales a convertirse en la pieza fundamental del partido Pueblo Soberano. Formada en Ciencias Políticas y con una especialidad en Políticas Públicas por la Universidad de Costa Rica, la presidenta electa cuenta con casi 20 años de experiencia en el aparato estatal, lo que le ha permitido proyectar una imagen de solvencia gerencial durante toda su campaña electoral.
Su ascenso político estuvo marcado por su rol estratégico en el gabinete del actual mandatario, Rodrigo Chaves, donde se desempeñó como ministra de Planificación y, posteriormente, como ministra de la Presidencia. Bajo esta sombra, Fernández construyó un perfil que combina la disciplina técnica con un discurso de “mano dura” contra el crimen organizado y el narcotráfico. Identificada plenamente con el ala de centroderecha, la nueva mandataria ha prometido profundizar las reformas económicas de libre mercado y fortalecer la inversión en seguridad, manteniendo el estilo directo que caracteriza al oficialismo pero bajo un enfoque propio orientado a la eficiencia administrativa.








