Lindsay Lohan ha dejado Dubái, donde residía desde hace varios años, y ha llegado a New York acompañada de su esposo, el financiero Bader Shammas, y su hijo Luai. La familia fue vista en el aeropuerto de la ciudad estadounidense, donde la actriz lució relajada, sonriente y con un look informal pero elegante mientras caminaba junto a su marido. La pareja se mostraba tranquila y feliz durante el trayecto por la terminal.
El traslado se produce en medio de la escalada de tensiones y el conflicto en curso en Oriente Medio, que ha generado preocupación entre expatriados y celebridades que viven en la región. Lindsay, quien ha considerado Dubái su hogar por mucho tiempo, disfrutaba allí de una vida más privada y tranquila, alejada del ajetreo de Hollywood.

La actriz ha destacado en el pasado la privacidad que le ofrece la ciudad, donde es ilegal tomar fotos sin consentimiento.
Poco antes del viaje, Lohan confirmó que se encontraba a salvo. Tras su matrimonio con Shammas en 2022 y el nacimiento de su primer hijo Luai en julio de 2023, la protagonista de Mean Girls ha priorizado su vida familiar, compaginándola con proyectos selectos de actuación, principalmente comedias románticas.

Aunque no se han revelado detalles específicos sobre los motivos exactos del regreso ni su duración, el avistamiento sugiere que podría tratarse de una visita para pasar tiempo con familiares y amigos en Estados Unidos o para atender posibles compromisos laborales. La familia aparece unida y en buen estado de ánimo en las imágenes captadas a su llegada.
Este cambio llega después de que Lohan haya construido una vida estable en Dubái, donde ha encontrado paz tras años turbulentos en su carrera y vida personal.









