La jornada de los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026 se vistió de dramatismo tras el accidente de Lindsey Vonn durante la prueba de descenso. La atleta de 41 años, quien regresó del retiro para esta cita olímpica, lideraba la competencia cuando enganchó su bastón con una bandera y cayó violentamente sobre la pista Tofana. El impacto fue tan severo que los equipos de rescate debieron intervenir de inmediato para trasladarla en helicóptero hacia un centro hospitalario. Los gritos de dolor de la deportista conmocionaron a los presentes, obligando a los organizadores a subir el volumen de la música ambiental para mitigar el impacto emocional en el público.
Muy fan de Lindsey Vonn y más aún con la edad que tiene para competir en un deporte tan exigente. Pero por qué le dejan hacerlo lesionada ? No cubrió ni una quinta parte del descenso pic.twitter.com/DKGGbsfnpx
— Sandro Pozzi (@sandro_pozzi) February 8, 2026
La gravedad del suceso se intensifica al considerar que Vonn afrontaba el desafío con una rodilla de titanio y lesiones recientes en los ligamentos y meniscos. Pese a las advertencias médicas tras un choque previo en Suiza, la medallista de oro decidió participar en la búsqueda de una nueva hazaña deportiva. Su evacuación provocó la suspensión momentánea de la final y dejó un ambiente de consternación entre sus compañeras y comentaristas internacionales. Con un legado de 84 victorias en la Copa del Mundo, este infortunio marca un punto de inflexión crítico en la carrera de una de las figuras más emblemáticas del esquí alpino mundial.









