En una reciente entrevista concedida al canal de streaming argentino Luzu TV, Lionel Messi abrió las puertas de su intimidad y realizó revelaciones sorprendentes sobre su personalidad fuera de las canchas. El campeón del mundo se autodefinió como “más raro que la mierda”, explicando que disfruta profundamente de estar solo y que, en ocasiones, el bullicio de sus tres hijos en casa llega a saturarlo. Messi confesó ser una persona sumamente estructurada, admitiendo que su estado de ánimo puede cambiar ante cualquier pequeño detalle que altere su rutina planificada. Estas declaraciones han generado un gran impacto en sus seguidores, quienes han podido conocer una faceta mucho más humana y reflexiva del futbolista, alejada del brillo mediático que rodea su carrera profesional en el Inter Miami.
Durante la charla, Leo compartió anécdotas curiosas, como su gusto por tomar vino con soda para que el efecto sea más rápido o la prohibición de su esposa, Antonela Roccuzzo, de jugar fútbol dentro del hogar. Respecto a su vida en Estados Unidos, el astro señaló que disfruta de una tranquilidad relativa debido a que el deporte no es la prioridad absoluta para muchos ciudadanos, aunque reconoció que siempre es identificado donde quiera que vaya. También abordó su aprendizaje del idioma inglés, mencionando que aunque puede mantener conversaciones, prefiere no hablarlo en público por pudor. Con estas confesiones, Messi refuerza su vínculo con la audiencia al mostrar que, a pesar de ser una leyenda global, enfrenta los mismos retos emocionales y familiares que cualquier otra persona en su vida diaria.








