Este viernes 16 de enero de 2026, aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía el primer vuelo con migrantes venezolanos deportados desde Estados Unidos, marcando un hito tras el reciente cambio de mando en el país sudamericano. El avión, de bandera estadounidense, trasladó a un grupo de ciudadanos que no cumplieron con los requisitos de estancia legal en territorio norteamericano y fueron procesados bajo los protocolos de seguridad fronteriza. Este operativo representa la reactivación formal de los vuelos de repatriación coordinados entre Washington y las nuevas autoridades en Caracas, luego de que estos procesos se vieran interrumpidos por las tensiones políticas previas. El arribo de la aeronave fue supervisado por organismos internacionales y personal de migración local para garantizar el orden en el proceso de recepción.
La reanudación de estas operaciones aéreas es el resultado de los acuerdos preliminares de cooperación en seguridad y control migratorio alcanzados entre la administración de Donald Trump y el gobierno provisional venezolano. Según fuentes oficiales, el programa busca desincentivar el flujo migratorio irregular y establecer una vía ordenada para el retorno de quienes no tienen una base legal para permanecer en Estados Unidos. Tras el desembarque, los ciudadanos repatriados pasaron por controles sanitarios y de identidad antes de ser trasladados a centros de apoyo para su reintegración. Este primer vuelo es visto como una señal de normalización en la relación binacional, priorizando la gestión de la crisis migratoria que ha afectado a la región en los últimos años y fortaleciendo los canales de comunicación directa entre ambos países.








