La inseguridad en el sector de las calles 12 y Sedalana, en el suburbio de Guayaquil, obliga al cierre de al menos siete establecimientos comerciales tras una serie de ataques violentos. El caso más reciente afecta a una farmacia local, donde los propietarios enfrentaron inicialmente la entrega de panfletos extorsivos y la colocación de artefactos explosivos que dañaron la infraestructura. Ante la negativa de realizar los pagos exigidos por las bandas delictivas, delincuentes dispararon contra el local la noche del lunes 23 de marzo, lo que resultó en la destrucción de vitrinas y dejó a una trabajadora herida por los impactos.
Los moradores del circuito Cisne 2 denuncian que las agrupaciones criminales operan con impunidad incluso durante las horas del día, reportando además el secuestro de una persona en una camioneta a plena luz de la tarde. Según reportes de la Policía Nacional, los integrantes de estas bandas han sido identificados como menores de edad en su mayoría; sin embargo, hasta el momento no se han ejecutado detenciones efectivas. Esta situación de desprotección mantiene en alerta a los comerciantes restantes, quienes exigen mayor presencia estatal ante el incremento de robos de motocicletas y asaltos que se intensifican después de las 17:00.








