La extracción de Nicolás Maduro y Cilia Flores de su búnker en Caracas, denominada oficialmente como Operación “Resolución Absoluta”, fue ejecutada por el 160th Regimiento de Aviación de Operaciones Especiales (SOAR), conocidos mundialmente como los Night Stalkers. Esta unidad, fundada en 1981 tras el fracaso de la operación Desert One, se especializa en misiones de penetración profunda en territorio hostil bajo condiciones de oscuridad total. Bajo el mando del general Dan Caine, los Night Stalkers demostraron por qué su lema advierte que, aunque el objetivo intente huir, ellos siempre logran encontrarlo en la penumbra.
La pieza clave para el éxito de la misión fue el helicóptero MH-60M Black Hawk en su configuración DAP (Direct Action Penetrator). A diferencia de las variantes de transporte convencionales, el DAP es una plataforma de ataque fuertemente armada que integra sistemas electro-ópticos de última generación, lanzadores de cohetes y ametralladoras pesadas. Esta aeronave permitió a las secciones de asalto infiltrarse en el corazón de la capital venezolana volando a baja altura, evitando los radares y los sistemas de defensa antiaérea del complejo presidencial hasta llegar al objetivo sin ser detectados.
El MH-60M Black Hawk DAP cuenta con sistemas automatizados de vanguardia que detectan interferencias y amenazas electrónicas de forma autónoma, activando contramedidas sin intervención de la tripulación. Esta capacidad técnica garantiza una alta probabilidad de supervivencia en entornos de combate urbano a corta distancia. Tras asegurar a los detenidos, la versatilidad de la aeronave permitió realizar la exfiltración inmediata, funcionando simultáneamente como transporte de extracción y escolta armada, consolidando una de las operaciones tácticas más complejas de la aviación militar moderna en el hemisferio occidental.








