En un discurso de alto impacto estratégico pronunciado este lunes 2 de marzo de 2026, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, reafirmó el papel de la disuasión nuclear como pilar fundamental de la soberanía nacional. Desde la base de submarinos atómicos franceses, el mandatario aseguró que no vacilará en emplear este armamento si los intereses vitales del país se ven amenazados. “Nuestro país tiene esta arma fuera de lo común que es la base de nuestra defensa. La decisión última de utilizarla es del presidente”, declaró Macron, subrayando la responsabilidad absoluta que recae sobre su cargo ante una crisis de magnitud.
Ante lo que describió como un mundo que “se endurece”, el jefe de Estado anunció un plan para reforzar la capacidad nuclear de Francia, alineando este fortalecimiento con los desafíos actuales tanto nacionales como europeos. Macron enfatizó que la actualización de este arsenal es una respuesta necesaria ante el panorama geopolítico actual, marcado por crecientes tensiones internacionales. Este anuncio posiciona a Francia como una potencia dispuesta a elevar su postura de defensa en un momento de alta incertidumbre global, recordando que su capacidad atómica es el último recurso para garantizar la protección de su territorio y sus aliados.








