Nicolás Maduro ha decidido reforzar su equipo legal con la contratación de Barry Pollack, un reconocido abogado penalista famoso por haber defendido al fundador de WikiLeaks, Julian Assange. Pollack, experto en casos de alta seguridad nacional y extradiciones complejas, asumirá la representación del dirigente venezolano ante la corte del distrito sur de Manhattan. La elección de este perfil jurídico sugiere una estrategia centrada en cuestionar la legalidad de los procedimientos de captura y la validez de las pruebas presentadas por el Departamento de Justicia. El abogado se integra a la defensa en un momento crítico del proceso, cuando se empiezan a definir las mociones previas al juicio por narcoterrorismo.

La llegada de Pollack al caso ha generado diversas reacciones en los círculos legales de Washington debido a su trayectoria enfrentando al gobierno de Estados Unidos en tribunales internacionales. El equipo de defensa buscará desestimar los cargos alegando motivaciones políticas detrás de la operación militar que llevó a la detención del mandatario. Mientras tanto, la fiscalía federal continúa acumulando evidencia para demostrar la vinculación de Maduro con el Cartel de los Soles. La participación de un jurista de este nivel anticipa una batalla judicial prolongada y de alta complejidad técnica, donde la interpretación de los tratados internacionales y la inmunidad soberana serán puntos clave de discusión.








