Margot Robbie dio un golpe de efecto en la alfombra roja al estrenar la nueva versión de Cumbres Borrascosas (Wuthering Heights), dirigida por Emerald Fennell. La estrella, quien interpreta a Catherine, llegó al TCL Chinese Theatre el 28 de enero luciendo una de las joyas más legendarias de Hollywood: el collar Taj Mahal que perteneció a Elizabeth Taylor.
La pieza central es un diamante en forma de corazón tallado en mesa, montado sobre jade y suspendido de una cadena de oro con rubíes y diamantes creada por Cartier. Lleva grabada la inscripción en parsi “Love is Everlasting” (El amor es eterno), un detalle que resume su historia romántica y centenaria.

El collar tiene raíces en la India mogol del siglo XVII: fue obsequiado por el emperador Jahangir a su esposa Nur Jahan, luego pasó a su hijo Shah Jahan, quien se lo regaló a Mumtaz Mahal —cuya muerte inspiró la construcción del Taj Mahal—. Siglos después, Cartier lo adquirió y Alfred Durante lo rediseñó con la cadena actual.
Elizabeth Taylor lo recibió en 1972 como regalo sorpresa de Richard Burton por su cumpleaños número 40 y San Valentín. Burton lo compró en secreto y se lo entregó en Budapest (donde rodaban), tras mostrárselo en el International Hotel del aeropuerto Kennedy. La joya quedó eternamente ligada al tumultuoso y apasionado romance de la pareja, uno de los más famosos de la historia de Hollywood.

En 2011, tras la muerte de Taylor, el collar se subastó en Christie’s como parte de su patrimonio y alcanzó 8.8 millones de dólares, récord para una joya de origen indio en ese momento.
Para la premiere, el collar fue prestado del archivo y estate de Elizabeth Taylor (confirmado por el fideicomisario Tim Mendelson). Robbie lo combinó con un vestido de alta costura Schiaparelli personalizado de la colección primavera-verano 2026: un corsé strapless de encaje nude con detalles acordonados en trompe-l’œil, degradándose a una falda dramática en negro y rojo escarlata que evoca pétalos y el tono victoriano oscuro de la película.


El estilismo corrió a cargo de Andrew Mukamal, quien completó el look con aretes de diamantes de Lorraine Schwartz y un anillo de rubíes y diamantes del siglo XIX de Fred Leighton.
En declaraciones a la prensa (recogidas por People y Vogue), Margot Robbie destacó: “Este collar y el diamante tienen una historia increíble y muy romántica, así que nos pareció apropiado combinarlo con el vestido de Schiaparelli”. El look fue interpretado como un homenaje al amor obsesivo y destructivo de Cathy y Heathcliff en la novela de 1847, y al legado de Taylor y Burton.

La aparición causó sensación inmediata en redes y medios: fans y expertos en joyería celebraron el puente entre Old Hollywood y el presente, con comentarios como “Margot canalizando a Liz Taylor” o “El collar perfecto para una historia de amor eterno y tormentoso”. Algunos recordaron el origen mogol de la pieza y su valor simbólico.
Con esta elección, Robbie no solo brilló en la promoción de la película —una reinterpretación disruptiva y subversiva de la clásica obra gótica—, sino que revivió una de las joyas más cargadas de historia y pasión del cine. ¡Un momento inolvidable que une épocas y leyendas!









