En una sesión que se extendió por 1 hora y 18 minutos, el presidente del Consejo de la Judicatura (CJ), Mario Godoy, compareció este lunes 5 de enero ante el Pleno de la Asamblea Nacional. El funcionario acudió para responder por las alertas de amenazas denunciadas por el juez anticorrupción Carlos Serrano en el marco del caso contra el ciudadano serbio Jezdimir Srdan. Durante su intervención, Godoy rechazó las acusaciones de falta de probidad y señaló directamente a las bancadas de la Revolución Ciudadana (RC) y el movimiento CREO de intentar “tomarse la justicia” para garantizar impunidad en procesos clave.
Godoy argumentó que los ataques en su contra se intensificaron a finales de diciembre de 2025 debido a la proximidad de audiencias críticas, como el caso “Triple A” que involucra al alcalde de Guayaquil, Aquiles Alvarez, el caso Sinohydro y la investigación del magnicidio de Fernando Villavicencio. No obstante, la comparecencia dejó varios vacíos técnicos. El titular de la Judicatura evitó pronunciarse sobre los audios que vinculan a su exdirector provincial, Henry Gaibor, con supuestas presiones al juez Serrano, escudándose en la reserva legal de la indagación previa abierta en la Fiscalía General del Estado.
En el ámbito personal, Godoy defendió a su esposa, la abogada Dolores Vintimilla, de cuestionamientos por haber asesorado a procesados en etapas preprocesales, calificando los señalamientos como historias falsas. Pese a su defensa, el funcionario no profundizó en explicaciones sobre la contratación de socios cercanos en el organismo ni sobre las denuncias de la jueza Nubia Vera respecto a presuntas interferencias en acciones de protección. Al finalizar, Godoy solicitó al presidente del Legislativo, Niels Olsen, el derecho a la defensa en un eventual juicio político, mientras las bancadas de mayoría insisten en que el funcionario debería presentar su renuncia.








